20101202

Carta abierta al Ministro de Cultura

*

Mauricio Valenzuela

*Carta enviada por el presidente de la Sociedad Chilena de la Fotografía, José Pablo Concha, al ministro de Cultura, Luciano Cruz - Coke,  tras saberse del despido del coordinador y de la productora del Área de Fotografía, Sr. Carlos Rammsy y Srta. Karen Olivares, dos de las tres personas que conforman esa área.


2 de diciembre de 2010.




Carta abierta al señor Ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke





Señor Ministro,



Usted afirma que: “La construcción cultural de un país es un desafío compartido. Si bien el Estado y los creadores deben ser protagonistas, también la sociedad civil en su conjunto debe ser integrada.” La primera consideración que debo hacer es que nada más alejado de esto su gestión como responsable de esta cartera. Si bien, he sido convocado por su ministerio, en estos últimos días en mi calidad de Presidente de la Sociedad Chilena de Fotografía, para conversar sobre “políticas culturales” en las elegantes dependencias de GAM (interesante considerar que al oído “GAM” –el mayor centro cultural de nuestro país- suena como GUM, es decir “goma”, pero del tipo sin forma, blanda, como se nos muestra hoy nuestra cultura. Esta asociación, deberá usted reconocer, no es antojadiza, responde más bien a cierta inclinación extranjerizante de parte de nuestro cuerpo social que ve al mundo norteamericano como patrón a seguir –tanto como modelo, y como jefe-). La sigla GAM hace desaparecer en un sonido fácil al marketing precisamente a quien le da origen al nombre. Y esto es lo que queda resonando, la cultura como marketing, como objeto de divulgación comercial, como parte de un engranaje ominoso de ofertas y demandas que pone en alto riesgo zonas creativas que nunca serán parte de “industrias culturales”. La industria cultural se articula sobre la base de la industria comercial, fundamento de su gobierno. La industria comercial es para su gobierno el motor de la sociedad, por lo tanto también de la cultura, y de la configuración del ser humano; si preguntamos ¿cuál es el lugar del ser humano en esta estructura? La respuesta es sencilla, un engranaje más… Debo indicarle, Señor Ministro, que está usted en una posición contradictoria (está bien, la contradicción es parte de la condición humana) de la que debe hacerse cargo. En el libro que usted presentó y que acabo de mencionar al inicio de esta carta, Gabriel Salazar se pregunta:



“¿Por qué cultura-sujeto? –y se responde- Porque en último instancia cultura es cultivo, cultura humana es autocultivo del ser humano. El autocultivo conduce la transformación del individuo masa (movido como un títere) a un sujeto social consciente de sí mismo, capaz de deliberar con otro verbal y oralmente para tomar decisiones” .



¿Supo que Salazar escribió esto en el libro? Me hago esta pregunta sin ningún ánimo descalificatorio, sino que debido a la profunda incoherencia de su gobierno con esta posición respecto del ser humano. Más adelante Salazar plantea que la cultura no es puramente individual, sino que es la comunidad la que se manifiesta en sus creaciones ¿sabía usted esto?. La duda surge desde el momento en que veo que su política ha sido negarse sistemáticamente al encuentro con las comunidades de creadores, no sólo negarse sino que, más bien, ningunear por medio de la indiferencia y la indolencia hacia los cuerpos sociales que justifican su lugar como ministro; son ellos quienes producen cultura. Le recuerdo que usted no produce cultura y por lo que va de su gestión más bien la entorpece. ¿Es necesario que le recuerde las cartas enviadas por la Sociedad Chilena de Fotografía para conversar sobre los acuerdos contraídos por esta Sociedad y la administración anterior? ¿Por qué se esconde detrás de un séquito de funcionarios que deben dar la cara por usted? ¿Por qué no asiste a celebraciones, como el día nacional de fotografía en que, además, se entrega un premio de carácter nacional “Rodrigo Rojas Denegri” a la fotografía joven y sí asiste gustoso a encuentros en universidades donde no corre ningún riesgo de discrepancia, o a programas de televisión, ámbito tan conocido por usted?

Señor Ministro, se ha planteado alguna vez si tiene dedos para este piano… Desmantelar áreas de su ministerio que han trabajado y fortalecido disciplinas como la fotografía, sin argumento alguno, nuevamente sin dar la cara, me parece que muestra cierta miopía cultural y administrativa ¿no le habrá quedado como poncho esta pega?



Lo saluda atentamente,



José Pablo Concha Lagos

Académico Instituto de Estética UC.

Presidente de la Sociedad Chilena de Fotografía.

1 comentario:

pancho dijo...

Lo primero que salta a la vista es una carta mal redactada, incoherente y grosera. En segundo lugar una falta consistente de argumentos y sobre todo de "hechos". No los hay, solo vaguedades que no se sustentan en ninguna parte del texto. Intenciones adjudicadas gratuitamente, en un estilo elemental y panfletario.

Es lamentable, o quizás comprensible, que este "presidente", de un grupo que no representa a nadie en la fotografía más que a su directiva compuesta por escasas 4 personas, de un total de 12 miembros, se arrogue el derecho de hablar en nombre de "la fotografía chilena". Me pregunto, ¿de donde saca el Sr. José Luis Concha Lagos esta representatividad?.

Cabría preguntarse igualmente ¿Que ha hecho la mencionada Sociedad Chilena de Fotografía, aparte adjudicarse un nombre tan falso como pretensioso, por la fotografía en Chile. ¿Cual es la obra que el ministro Cruz-Coke pretende destruir? Preguntas sin respuesta obviamente.

En la comunidad fotográfica sabemos que el peligro que representa el Ministro Cruz-Coke tiene más que ver con los privilegios alcanzados a título personal por la directiva de la SCHF (Concha, Jösch, Gronemeyer y Möller) y sus expectativas de la mano de sus "contactos" del Consejo de la Cultura. Sabemos que su "indignación" proviene de la addicción a las limosnas frecuentes de los gobiernos de la Concertación.

No crean que todos los fotógrafos son tan estúpidos como para no darse cuenta de esto. Mejor sería que realizaran una evaluación de lo que la SCHF, en manos de esta directiva, ha realizado por la cultura chilena. Fuera de un catálogo de "fotografía contemporánea chilena", que cuenta con la presencia de unos cuantos "amigos" nombrados a dedo por ellos mismos (todo financiado por los amigos del Consejo de la Cultura obviamente), no se aprecia en el horizonte ninguna actividad, menos aún una contribución a la "cultura chilena".

En resumen, podemos decirlo fuerte y claro:

1) La SCHF no tiene ninguna representatividad a nivel de la comunidad fotográfica.
2) La cultura chilena no está en peligro porque le quiten la teta estatal a la directiva de la SCHF.
3) Los fotógrafos siempre han sobrevivido precariamente y no es la SCHF quien ha hecho algo por su mejoría.
4) Si los fotógrafos quieren vivir mejor, es tiempo que creen otra organización y al igual que los del área cine, audiovisual, música y literatura, aprendan a defender sus derechos como contribuyentes a la cultura e identidad de este país.
5) Una verdadera solución no pasa por transformarse en un pseudo "grupo de apoyo" del gobierno de turno, si no por la creación de una organización independiente, masiva y sobre todo EFICIENTE.